El Efecto Coello Pedrero en Chihuahua / En opinión de Rafael Navarro Barrón

Redacción MXPolítico.- Resulta complicado definir el comportamiento final del proceso electoral para el Estado de Chihuahua, cuyas preferencias -medidas por agencias encuestadoras- están sesgadas por los acontecimientos nacionales y por los yerros locales que abundan en los gobiernos panistas e independientes de la entidad.

El gobernador de Chihuahua, Javier Corral es uno de los peores calificados de México. Está en los últimos escalones de medición y no hay alternativa de que se levante; como perro con garrapatas, se rasca las del cuello y se le multiplican en el lomo.

Ha llamado la atención el surgimiento de nuevos rostros en el escenario político del Estado de Chihuahua. El desgaste natural de los ‘acreditados’ históricos para suceder al gobernador Corral y a los alcaldes de las ciudades más grandes de la entidad, abre otras alternativas en un abierto rechazo a la anquilosada forma de gobernar y hacer política.

El surgimiento de dos candidatos –no históricos- pero con la frescura social que requiere el Estado y el municipio de Ciudad Juárez (el más importante de la entidad), abrió una nueva expectativa ciudadana y empresarial y despertó los celos políticos al interior del partido Morena.

Todo surgió de don Fernando Coello Pedrero, el llamado ‘abuelo incómodo’ de Chiapas (es abuelo del exgobernador Manuel Velasco Coello), un emblemático y longevo empresario que rebasa los 90 años y que, por años, ha creído y apoyado el proyecto de Andrés Manuel López Obrador.

Infinidad de fotografías ubican al empresario minero y cafetero con el actual presidente de la república. El empresario cafetalero y minero es un asesor natural del aguerrido Amlo y, por la edad y la confianza, no tendrá empacho en sugerir al dueño de Morena el futuro político para el Estado Chihuahua.

Coella Pedrero se interesó por un joven político juarense, el médico Alejandro Díaz Villalobos, ampliamente vinculado con entidades políticas de Washington. Su relación pasó de la amistad a la cercanía, casi de un hijo.

Alejandro Díaz “pinta bien…es el político que necesita Chihuahua”, según Coello Pedrero para ser candidato al gobierno de Chihuahua. La actividad profesional del juarense está vinculada con los trámites migratorios y es, en este momento, víctima de un fraude millonario en dólares que se dirime en los tribunales para el rescate de una clínica médica acreditada ante la embajada de Estados Unidos y su filial consular en Ciudad Juárez.

En el equipo de Díaz Villalobos está sumado un político juarense que intentará ser el candidato a la alcaldía. Se trata de Alejandro Loaeza Canizales, quien fue temporalmente presidente municipal, pues fue suplente del actual alcalde independiente, Armando Cabada.

Loaeza es un extraordinario operador político y está vinculado con políticos juarenses que pueden mover estructuras enteras cuando se trata de procesos electorales.

La contraparte política ha sospechado que algo podría cambiar el escenario electoral del año electoral 2021. Es más que evidente la molestia e incomodidad de los históricos que se han quedado relegados al no medir a las otras alternativas.

Entre los personajes Históricos, sobresalen dos candidatos –según las encuestas-, la alcaldesa panista de Chihuahua, Maru Campos y el alcalde independiente de Parral, Alfredo ‘El Caballo’ Lozoya.

En la antesala de esa guerra política se ubica el súperdelegado para el Estado de Chihuahua para el gobierno de Amlo, Juan Carlos Loera de la Rosa y le hace sombra el senador del mismo partido Cruz Pérez Cuéllar, peleados a muerte.

No se descarta el también senador de la república panista Gustavo Madero Muñoz y el empresario y dos veces alcalde de Ciudad Juárez, Héctor Murguía Lardizábal.

De hecho, la oportunidad para Murguía Lardizábal podría ser decisiva si encuentra apoyos políticos en el partido Morena y Coello Pedrero no se  atraviesa con su candidato.

Casi todas las encuestas están a favor de Morena. En el norte de México les gusta el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Las encuestas le ofrecen la confianza al presidente de la república, pero le reclaman la inseguridad y la pobreza que siguen creciendo.

Hace un año y medio, Morena ganó el proceso electoral en el Estado de Chihuahua. Amlo arrasó como la primera opción de los chihuahuenses; el Partido Acción Nacional fue el segundo lugar en fuerza política, pero el PRI ganó un mayor número de alcaldías (en mini municipios), de las 67 demarcaciones en las que se divide la entidad.

El PRI fue relegado a un penoso cuarto sitio y los ‘independientes’ surgieron como una opción que poco a poco se ha ido desvaneciendo.

Para el 2021 la circunstancia política se pinta sola y seguramente será de pronóstico reservado.

Autor: Rafael Navarro Barrón

 

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