Las encuestas no favorecen a Maduro… ni a Guaidó / En opinión de Rafael Croda

Redacción MX Político.- A casi cuatro meses de que Juan Guaidó juramentara como presidente encargado de Venezuela, el joven dirigente y el frente opositor aglutinado en torno a él atraviesan por un momento crítico cuyo principal componente es la decepción ciudadana por el incumplimiento de su promesa mayor: la salida del presidente Nicolás Maduro del poder.

Guaidó generó la expectativa de que el cambio político en Venezuela se produciría “pronto”, e incluso algunos líderes opositores dijeron en diferentes etapas de la confrontación de los últimos meses que Maduro caería en cuestión de “horas”.

Pero pasan días y semanas sin que eso ocurra, y los frustrados intentos de la oposición y de Estados Unidos para producir un quiebre en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a favor de Guaidó han acabado por desgastar a la coalición política que lucha por la defenestración del gobernante chavista.

Maduro también se ve debilitado por su reducida capacidad para dar respuestas a la profunda crisis económica, política y social de Venezuela, y porque sabe que el chavismo es una fuerza política que lo trasciende y que cada día tiene más incentivos para prescindir de él.

Pero es un hecho que Maduro sigue en el poder y que le ha demostrado a la oposición y a Estados Unidos que subestimaron su capacidad de resistencia.

El investigador Ronal Rodríguez, del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario en Colombia, dice que el tiempo ha jugado a favor del mandatario chavista y contra la oposición y, en ese escenario, la prolongación de la crisis ha terminado por producir “una gran frustración” entre amplios sectores de ciudadanos que quieren un cambio político en el país.

Según una encuesta de la firma Meganálisis, realizada entre el jueves 2 y el sábado 4, 89.8% de los venezolanos quiere que Maduro deje el poder ya.

Pero ese mismo sondeo también indica que el respaldo a Guaidó ha venido decreciendo desde febrero. Diez días después de que se autoproclamara presidente encargado, el dirigente opositor tenía un reconocimiento de 84.6%. Tres meses después sólo tiene 49.8% de reconocimiento, lo que significa que en ese lapso perdió 34.8 puntos porcentuales de respaldo.

Para Rodríguez, maestro en ciencias políticas por la Universidad de los Andes, ese es el resultado del incumplimiento de la promesa de que Maduro saldría del poder en un corto plazo y del desencanto que produce entre los venezolanos la debacle de sus condiciones de vida.

El salario mínimo, que equivale a 12 dólares al mes, apenas alcanza para comprar la décima parte de la canasta básica alimentaria, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores. Y a partir de marzo se agudizó la crisis de servicios públicos, como en energía eléctrica y suministro de agua, que se suspenden durante horas y hasta días enteros.

“Esta situación no sólo presiona a Maduro sino también al liderazgo opositor, porque vendió la idea de que habría una salida rápida a la crisis y ahora no sabe cómo manejar esa situación”, afirma Rodríguez.

Rafael Croda
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