Los contactos entre Maduro y Guaidó: discretos y funcionales / En opinión de Rafael Croda


Redacción MXPolítico.- En medio de la intensa dinámica noticiosa en Venezuela y del apagón que semiparalizó las actividades comerciales y productivas durante una semana, hubo un hecho cuyos entretelones pasaron casi desapercibidos para los ciudadanos: el regreso de Juan Guaidó al país, sin que el gobierno haya cumplido su promesa de apresarlo.

Esto fue posible por una serie de contactos entre representantes del gobierno del presidente Nicolás Maduro y del autoproclamado mandatario encargado en los que se impuso el pragmatismo.

El diputado opositor, Enrique Márquez, lo dice de esta forma: “El gobierno de Maduro evaluó los riesgos de detener a Guaidó y decidió que era mejor dejarlo entrar”.

Y el también legislador opositor, Luis Florido, conocido por sus habilidades como negociador, se limitó a decir sobre los contactos con el gobierno de Maduro para posibilitar el retorno de Guaidó a Venezuela sin que fuera detenido: “Sin comentario”.

Guaidó había salido en forma clandestina del país el 22 de febrero para asistir al concierto Aid Live en la fronteriza ciudad colombiana de Cúcuta, y después realizó una gira por Brasil, Argentina, Ecuador, Paraguay y Panamá.

Su salida ocurrió a pesar de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le había prohibido abandonar el territorio nacional, por lo cual no faltaron voces que dieron por hecho que Guaidó había decidido permanecer en el exterior.

Él se apresuró a desmentir esas versiones y dijo que retornaría a Venezuela por el principal aeropuerto del país, el de Maiquetía, que está ubicado en el estado de Vargas, a una media hora de Caracas por la autopista a La Guaira.

Pero Diosdado Cabello, el segundo hombre más poderoso de Venezuela, después de Maduro, le respondió que lo estarían esperando en el aeropuerto de Maiquetía.

“Cuando llegues pregunta por Jorge García Carneiro (gobernador del estado Vargas)”, dijo Cabello en su programa en la gubernamental Venezolana de Televisión (VTV).

Y, dando a entender que Guaidó sería detenido en Maiquetía, afirmó que García Carneiro lo esperaría con un “comité de recepción”.

Regreso a casa 

Por eso llamó la atención que el autoproclamado presidente encargado hubiera podido retornar a su país el lunes 4 por el aeropuerto de Maiquetía, pasando como cualquier ciudadano por los controles migratorios y sin que fuera detenido, a pesar de haber desacatado la prohibición del TSJ de salir de Venezuela.

Además, lo hizo en un vuelo comercial que tomó en Panamá y cuyo abordaje publicitó en tiempo real en su cuenta de Twitter.

“Voy camino a casa”, anunció.

Es decir, el gobierno de Maduro estaba al tanto de cada movimiento del autoproclamado presidente interino y sabía el vuelo y la hora a la que llegaría a Maiquetía.

Es claro que, desde el momento en que Guaidó abordó el vuelo en Panamá, sabía que podría ingresar sin problemas a su país, tal como ocurrió a su llegada.

“Ya en nuestra tierra amada! Venezuela, acabamos de pasar migración y nos movilizaremos a dónde está nuestro pueblo!”, escribió en Twitter cuando ya había sido recibido en el aeropuerto por varios embajadores latinoamericanos y europeos y se dirigía a una concentración en la que lo esperaban miles de sus seguidores en barrio Las Mercedes en Caracas.

Al llegar ahí, en medio de la algarabía, Guaidó dijo que su retorno sin contratiempos demostraba que se había roto “la cadena de mando” en las Fuerzas Armadas, como sugiriendo que los agentes migratorios y de la Guardia Nacional que lo había dejado pasar actuaron por cuenta propia.

La realidad es que no fue así, y que, como dijo a Proceso el diputado Márquez, se trató de una decisión al más alto nivel luego de que delegados de ambas partes tuvieron contactos para tratar el tema y de que Estados Unidos había amenazado con tomar acciones si el régimen decidía poner en riesgo la seguridad de Guaidó.

Un día después del regreso de Guaidó, Maduro aseguró que ese hecho no le preocupa y hasta lo minimizó.

“No les paremos bolas (no les hagamos caso) compatriotas, que siga la minoría alocada”, dijo el presidente.

Proceso consultó al gobernador de Vargas, Jorge García Carneiro, a quien Diosdado Cabello había mencionado como el funcionario del régimen que daría la “bienvenida” a Guaidó en el aeropuerto de Maiquetía, y él explicó por qué no detuvo al autoproclamado presidente encargado.

“Es que no había una orden de detención contra él. Nosotros no podíamos ejercer ninguna acción contra él sin una orden judicial”, aseguró García Carneiro, quien además de gobernador es un general retirado que fue muy cercano al fallecido presidente Hugo Chávez.

Lo que dejó en claro ese episodio es que, a pesar del intenso conflicto político en Venezuela, las partes en disputa no han dejado de tener contactos aún en los momentos de mayor tensión.

El expresidente colombiano Ernesto Samper, quien ha sido mediador en pasados diálogos entre la oposición y el gobierno de Venezuela, dice que ambas partes “nunca, ni en los momentos más críticos, han roto” sus canales de comunicación, y que esta coyuntura no tiene por qué ser la excepción.


Autor: Rafael Croda
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