Eje sur: Petro, el AMLO colombiano que puede ser presidente / En la opinión de Rafael Croda

Por Rafael Croda/ Apro

Gustavo Petro, el candidato presidencial de Colombia Humana, hizo historia este domingo 27 al convertirse en el primer político izquierdista de Colombia en pasar a la segunda vuelta electoral por la Presidencia del país.

El economista y exguerrillero del M-19, quien durante la campaña fue acusado por sus adversarios políticos de “extremista” y de “castrochavista”, logró algo que parecía imposible: vencer a las maquinarias políticas de los partidos tradicionales y ubicarse como una opción real de poder en un país donde hasta la izquierda democrática es vista por amplios sectores, gracias al conflicto armado, como una fuerza ajena a la institucionalidad.

A pesar de las diferencias de contextos y de formación, no son pocas las similitudes entre Petro y el candidato presidencial de Morena en México, Andrés Manuel López Obrador. 

Además de defender proyectos progresistas que implican un deslinde de la ortodoxia económica que han aplicado los gobiernos de sus países en las últimas décadas, tanto Petro, en Colombia, como López Obrador, en México, son vistos por las elites nacionales como dos tipos desafiantes que podrían cambiar el modelo de desarrollo del que han sido beneficiarias.

Igual que López Obrador, Petro es tachado de “populista”, “autoritario” y poco dispuesto a escuchar y debatir ideas diferentes a las suyas.

Pero como López Obrador en México, Petro –quien fue alcalde de Bogotá, como el candidato de Morena fue jefe de gobierno de la Ciudad de México— pudo sobreponerse a una campaña de descrédito de la derecha y afianzar una candidatura que hoy lo tiene como finalista de la contienda presidencial colombiana.

En los comicios del domingo 27, Petro obtuvo el 25.08% de la votación, lo que lo ubicó en el segundo lugar, a 14 puntos de distancia del candidato del derechista partido Centro Democrático, Iván Duque.

Según la ley colombiana, si ningún candidato obtiene el 50% más uno de los votos en la primera vuelta, los dos con mayor respaldo deberán medirse en una segunda ronda.

En este caso, Petro y Duque se presentarán el 17 de junio a una nueva elección para recibir el veredicto definitivo de los electores colombianos.

Petro, quien es defensor de los acuerdos de paz con la exguerrilla de las FARC y de una lucha mucho más comprometida contra la pobreza y la exclusión social, parte con una notable desventaja hacia la segunda vuelta electoral y será una proeza política si logra remontar a Duque.

Pero, a juzgar por los resultados de este domingo 27, ya nadie puede dudar de que el líder de Colombia Humana es un fenómeno político porque es el candidato presidencial de izquierda que más lejos ha llegado en una contienda electoral y que más votos ha obtenido: 5.8 millones.

Esto, a pesar de la campaña en su contra –que seguramente arreciará en estas tres semanas— y de las desventajas que tuvo frente a otros candidatos en términos de presencia mediática y de financiamiento.

Iván Duque, su adversario, es el candidato del expresidente colombiano Álvaro Uribe, un enconado opositor de los acuerdos de paz con la exguerrilla de las FARC que considera que esos pactos debieron haber incluido la cárcel para los excomandantes rebeldes y la prohibición de que ellos participen en política.

Duque ha dicho que modificará los acuerdos de paz si llega a la Presidencia –lo que para muchos sería el regreso a la guerra con las FARC--, ha prometido reducir los impuestos a las empresas y quiere debatir la conveniencia de suprimir varias cortes.

Esto, cuando el expresidente Uribe, su mentor político, enfrenta 28 procesos penales en la Corte Suprema de Justicia, la mayoría por sus presuntos vínculos con grupos paramilitares de extrema derecha que cometieron mil 166 masacres y unos 16 mil asesinatos de civiles en dos décadas, y unas 400 denuncias en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes (de diputados), por delitos como homicidio.

Duque ha dicho que cree en la honorabilidad del expresidente.

La segunda vuelta por la Presidencia ente Duque y Petro será una clásica disputa entre la derecha conservadora que aglutina a terratenientes, caciques políticos –muchos de ellos de dudosa reputación— y empresarios, y la izquierda emergente que reclama un espacio en la Colombia del posconflicto.

Duque logró 2.7 millones de votos más que Petro, y pocos analistas creen hoy que el candidato de Colombia Humana podrá acortar y revertir esa brecha.  

Pero si se suman los votos que obtuvieron Petro y los candidatos centristas Sergio Fajardo y Humberto de la Calle, el porcentaje resultante es más del 50%.

Sin embargo, los votos del centro político se podrían ir lo mismo para Petro que para Duque. 

Los dos candidatos ya comenzaron, desde la noche del domingo 27, a orientar su discurso a ese sector.

Petro deberá conseguir los votos que necesita en un escenario en el que todo el establecimiento se unirá para impedir que llegue a la Presidencia. 

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Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

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