Este es el saldo de iglesias y templos dañados por los sismos de 2017

El INAH calcula que la reconstrucción de templos e iglesias históricas tardará tres años

Por Vanessa Solis

Ciudad de México.- A nueve meses de los sismos de septiembre aún quedan pendientes por resolver, cómo la reconstrucción de iglesias y templos históricos que fueron afectados por los movimientos telúricos. 

El saldo de los tres sismos del pasado septiembre fue de mil 821 inmuebles con valor histórico afectados, la mayoría de ellos, templos construidos entre los siglos XVI y XIX.

El 20% de las construcciones tuvo daños severos, pero no hubo pérdidas totales.

Fotografías y videos de campanarios, cúpulas e iglesias semidestruidas dieron la vuelta al mundo tras los sismos que azotaron a México en septiembre pasado. Las mayores afectaciones ocurrieron en Morelos y Oaxaca.

Estas construcciones y sus interiores son patrimonio histórico, por lo que el saldo de los temblores adquirió una dimensión mayor.

La recuperación costará unos 10 mil 500 millones de pesos (mdp) y debería estar concluida en 2020, según estimaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Pero, especialistas han cuestionado el trabajo de este organismo federal, tanto por su velocidad de reacción, como por la eficacia de su estrategia y su capacidad económica.

El gobierno mexicano opinó distinto: “Lo que verás en los templos que se dañaron es que hay actividad de parte del INAH; es el único que está haciendo cosas en (la recuperación de) bienes del patrimonio cultural; el INBA y la Dirección General de Sitios y Monumentos, aquí en la CDMX; nadie más: ni la Iglesia Católica ha movido un dedo”, aseguró a Forbes Arturo Balandrano Campos, de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH.

“Mucho de lo que se perdió, que colapsó, pudo haberse evitado; no sólo porque fue mal reparado, sino porque, simplemente, no fue reparado (ni se le dio mantenimiento), porque las políticas de conservación en nuestro país, desgraciadamente, dejan mucho que desear”, plantea Enrique Lastra de Wit, docente del Taller Max Cetto, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

A la hora de asignar recursos, las cámaras de Senadores o de Diputados privilegian otros intereses, pero no el patrimonio, añade Graciela Aurora Mota Botello, presidenta del Capítulo México del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés), una institución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Por ejemplo, con la cuestión de los sismos, dicen: ‘¿Por qué le van a dar tanto dinero a un templo, cuando no tenemos dónde vivir? Lo importante es la vivienda’. Perdónenme, pero va uno con otro. Lo que está verdaderamente lesionado es el alma colectiva y eso no se está comprendiendo”, dice la funcionaria.

No es la primera vez que el país tiene que levantarse de una catástrofe que recae sobre su patrimonio histórico. El temblor del 15 de junio de 1999 (de 7.0 grados) dañó 1,500 inmuebles históricos y su recuperación se llevó a cabo en dos años, según datos del INAH. Con base en esta experiencia, el instituto calcula que, en esta ocasión, la reconstrucción tardará tres años.

Debido a que los sismos dañaron sitios turísticos importantes, como Cholula y Taxco, la Secretaría de Turismo federal destinó a la recuperación del patrimonio 40 mdp que no habían sido ejercidos en el programa Pueblos Mágicos, los cuales fueron destinados a seis inmuebles: Santa Prisca (en Taxco, Guerrero), el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios (en Cholula, Puebla), y otros cuatro sitios aún por definir.

Sin embargo, para la reconstrucción no sólo se requiere de dinero, también se requieren de manos que ayuden, pues de acuerdo con Forbes, el INAH no tiene capacidad para llevar a cabo las obras de recuperación. De hecho, debido a lo reducido de su estructura, actualmente sólo se ocupa de las construcciones que están bajo su resguardo, como los museos nacionales de Antropología, de las Culturas, y de Historia (Castillo de Chapultepec).

Esto abre la puerta a constructoras especializadas en restauración, bajo las normas y supervisión del INAH. Pero tampoco hay suficientes empresas de este tipo: son alrededor de 300, por lo que las más especializadas se encargarán de los problemas de mayor dificultad, y tendrán que entrar compañías con poca o nula experiencia a reconstruir los inmuebles con menor daño. 

vsv

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto