El Buen Fin: Evolución del patrón de consumo nacional

Estimaciones preliminares sitúan en 121 mil millones, el nivel de la derrama económica generada este 2019 por esta estrategia comercial.

Redacción MX Político.- La edición 2019 de la estrategia comercial "El Buen Fin" en México, establecida desde el año 2011 y cuyo propósito es reactivar la economía a través del consumo interno, nos arroja los primeros indicadores desde los primeros minutos de concluida, pasadas las 00:00 horas de este martes.

La Confederación Nacional de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), por conducto de su dirigente, el arquitecto José Manuel López Campos, ha hecho públicos sus primeros recuentos sobre la estrategia nacional "El Buen Fin",   verificada en más de 200 mil establecimientos de 90 mil empresas que se enlistan en el programa, en sectores como turismo, hoteles y restaurantes. del 15 al 18 de noviembre.

Preliminarmente, el dirigente de la Concanaco Servytur, reconoció la tarde de este lunes, a escasas 5 horas de que concluyera la estrategia comercial,  que se pudo superar notablemente el nivel de derrama económica para esta edición, que se había estimado en 118 mil millones de pesos: los primeros  sondeos con las diferntes cámaras agremiadas y previsiones de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), ponderan hasta en 120 mil 800 millones de pesos o más, el monto de la derrama.

López Campos también refirió una especie de incremento en la oferta de establecimientos suscritos a la estrategia hasta en un 38% con respecto al año 2018, toda vez que para esta edición 2019, se enlistaron 90 mil empresas; más de 40 mil empresas que el año pasado.

También refirió el dirigente empresarial, que este año la tecnología tuvo una participación muy importante, pues la plataforma digital de El Buen Fin registró 823 mil productos que se podían consultar, con más de tres millones de precios comparativos.

Con este programa, dijo, "queremos mostrar al mundo un país con una economía fuerte y sólida y que, el sector empresarial de México tiene valores, propugna por un compromiso social, por una integridad empresarial... También queremos que El Buen Fin se sume a los atractivos para que todo el territorio nacional sea un destino turístico, comercial y de servicios".

Un tono comprensiblemente optimista y que refleja la visión promotora del empresariado.

La otra cara de la moneda

Desde la perspectiva del consumidor, hay también interesantes lecturas que nos arrojan al final, elementos de juicio para un análisis más equilibrado acerca de la estrategia comercial denominada "El Buen Fin 2019".

La consultora internacional Deloitte, reveló en un análisis de la edición 2018 de El Buen Fin, denominado  "La experiencia de los consumidores", que desde que se instauró esta estrategia comercial en 2011, los artículos más vendidos, son las pantallas, los teléfonos celulares, el calzado, los electrodomésticos y las computadoras.

Y aunque el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), le da al sector automotríz el primer lugar como rubro de ventas en la temporada de noviembre, por volumen de ventas, con el 34.2% en 2018 del total generado, es por todos conocido que la venta de vehículos en este país y en la mayoría de los países del mundo, sobre todo cuando las compras se hacen en agencias distribuidoras, (que también participan en la estrategia, por publicidad básicamente), se hace en esta época del año, cuando salen los modelos del año siguiente a la venta. Eso explica el volumen de ventas del sector automotriz y ese supuesto primer lugar, por encima de los electrónicos y los telefónos celulares.

Le siguen, en atención al  volumen de ventas, las prendas de ropa; y al final, los muebles (artículos navideños, "blancos", cosméticos, etcétera), los juguetes y los libros. 

Sí, los libros en el último lugar.

AsÍ fue en 2011, aunque gradualmente la tendencia se ha venido modificando. Con ello el patrón de consumo. 

Estudios de otra consultora de mercado, con razón social Atlantia Search, en un trabajo en coordinación con la Universidad de Guadalajara, revela que el consumidor mexicano se ha vuelto más selectivo para sus compras y sobre todo más inteligente y previsor de 2011 a la fecha.

Según este otro estudio, los consumidores en la edición de 2018, mostraron  una tendencia (al alza) de comparar más los precios entre tiendas o entre  productos (entre sí). 

De 2016 al año pasado, el porcentaje de compradores que realizó esta acción creció nueve puntos, hasta llegar a 73 por ciento.

De igual forma, el porcentaje de compra de artículos del rubro de electrónica que encabeza las compras del consumidor mexicano en El Buen Fin, se ha incrementado al grado de volverse la estrategia "El Buen Fin de la electrónica".

En 2011 fue del 20.1 por ciento y creció hasta llegar en 2018 al 53% aproximado del valor total de las ventas.

Si en 2011, por novedad o por las condiciones de la economía, alentaron al consumidor mexicano a hacer sus compras navideñas desde noviembre en El Buen Fin, estas últimas dos ediciones el consumidor mexicano ha preferido reservarse al mes de diciembre para hacer el grueso de sus compras en los rubros de consumibles y la mayoría de sus regalos de temporada.

Según cifras del Inegi, en la edición del 2018, el 31%, casi una tercera parte de la base consumidora nacional no participó en la estrategica comercial comprando algo, argumentando razones de falta de poder adquisitivo o de falta de interés.

El consumidor mexicano se siente inseguro ante las perspectivas económicas de los próximos meses en México y prefiere mantener un perfil conservador ante esta y otras estrategias comerciales que se presentan en el mercado.

Cabe señalar que las ofertas de descuentos sobre los precios originales, seguido de los meses sin intereses, promociones del 2x1 y abonos al monedero electrónico, están orientadas al beneficio de un sector de consumidores vinculados a la formalidad, pues una tarjeta de crédito, básicamente es usada por personas con empleo formal o posibilidades económicas de estabilidad. 

Un alto porcentaje de la población consumidora mexicana vive en la informalidad y no es sujeto de crédito en instituciones bancarias o, en el peor de los casos, se encuentra en el registro de deudores, llamado "buró de crédito".

Este sector de consumidores se maneja con dinero en efectivo y no puede ser considerado para participar en estos esquemas de promoción comercial como El Buen Fin.

Además, el esquema premia la capacidad de compra del consumidor, atributo que se ha venido minando al interior de la población consumidora por el deterioro del salario y  el cada vez menor crecimiento económico del país, que trae implícita la escasa (casi nula) creación de nuevas fuentes de empleo y de ingresos.

Es decir, mientras más capacidad de compra tiene el consumidor, encuentra más oportunidades de ofertas y beneficios. 

Lo que ha inhibido en las últimas ediciones de El Buen Fin a los compradores a hacer sus compras de diciembre desde noviembre. Por la escasa de capacidad de compra.

Entonces, datos duros del Inegi contravienen los balances de los empresarios organizadores de El Buen Fin y revelan que el consumidor mexicano, ha mostrado una actitud gradualmente más conservadora en El Buen Fin y se reserva sus compras de navidad, especialmente de sus consumibles y sus principales regalos navideños, a excepción de los artículos de electrónica, computación y telefonía celular, para un período posterior a El Buen Fin.


hch
 

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