Juntos, pero no revueltos / En la opinión de Ileana Garza

Por Ileana Garza Tovar

 

En esta ocasión relataré una experiencia personal que me dejó un aprendizaje muy profundo en el aspecto económico: revolver las finanzas personales con las de la empresa.

 

Al abrir la empresa, hice todo lo posible por manejar eficientemente los recursos por área para delimitar presupuestos y poder invertir de forma inteligente, sin embargo, comencé a meter dentro de los gastos de la empresa, los gastos personales, porque claro, yo era el activo del negocio.

 

Al pasar los meses me di cuenta de que por más que asignara presupuestos, el dinero percibido parecía no serme suficiente. Constantemente me dediqué a implementar estrategias que me permitieran manejar de una forma más delimitada el dinero, sin embargo, esto poco duraba ya que demandaba bastante tiempo y atención, estaba metida en un círculo vicioso entre controlar el flujo de efectivo y seguir administrando y produciendo para la empresa.

 

La solución que encontré unos meses después fue la de pagarme un sueldo. Con ello ya era responsable del dinero que percibía por parte de la empresa de forma independiente. Me di cuenta de que este problema financiero es común entre los emprendedores de micronegocios.

 

Es verdad que en un inicio las ganancias no permitirán asignarte un sueldo (o si, depende del giro) sin embargo, es importante que lo comiences a contemplar. No es necesario establecer un sueldo fijo, puedes establecer un sueldo porcentual que vaya en proporción a la utilidad de los ingresos de la empresa.

 

Si este dinero que percibes no llegara a ser suficiente, puedes hacer uso de préstamos por parte de tu empresa, sabiendo que lo tienes que devolver, aunque pedirle dinero constantemente a la empresa no es algo recomendable.

 

Verte a ti empresario y a tu empresa como organismos independientes te permitirá vislumbrar de una mejor forma los problemas financieros con un enfoque más profesional.

 

Para poder manejar tanto las finanzas de la empresa, como las personales, he incorporado estas 5 prácticas que me han funcionado muy bien:

 

1. Generar el presupuesto empresarial y presupuesto personal de forma mensual y anual.

 

2. Tener la cuenta bancaria empresarial independiente a la personal.

 

3. El dinero de las inversiones pertenece a la cuenta que invirtió, no se reparte.

4. El ahorro también se independiza, por lo que es altamente recomendable contemplar un colchón en ambas cuentas para poder solventar gastos inesperados.

 

5. Al hacer una compra, delimita bien a qué cuenta irá dirigida de acuerdo a la finalidad del producto y/o servicio a adquirir.

 

¿Te has identificado con esta problemática? ¿Qué soluciones has encontrado al respecto?

 

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Ileana P. Garza Tovar, emprendedora mexicana nacida en la ciudad de México, directora general de la empresa PRO-3. Ha trabajado por cinco años en el desarrollo de estrategias empresariales para la mejora de procesos administrativos y de producción en empresas nacionales y extranjeras. Maestra en Administración de Negocios y Máster en Gestión Internacional del Turismo.

 

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

 

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