Estas son las razones por las que el EZLN no confía en AMLO

El equipo del virtual Presidente ha buscado entablar un dialogo con los zapatistas, sin embargo ellos se han negado y han marcado su distancia 

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- La posibilidad de una reconciliación entre el Ejército de Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y Andrés Manuel López Obrador parece ser mínima, pues su relación ha estado llena desencuentros y declaraciones. 

Pero ¿qué ha pasado entre estas dos izquierdas?

Lo más reciente fue la decisión del EZLN  de mantener distancia con el próximo Presidente. 

“Podrán cambiar el capataz, los mayordomos y caporales, pero el finquero sigue siendo el mismo. Ergo…”.El duro mensaje, firmado por el Subcomandante Galeano –antes Marcos- sorprendió a muchos en el país, señaló la BBC

Además el Presidente electo mandó al ejercito zapatista lo que podría ser una señal de reconciliación, asegurando que promovería la inclusión en la Constitución de los “Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas”.

Los Acuerdos de San Andrés fueron negociados y firmados en 1996 por el EZLN y el Gobierno Federal, con el propósito de establecer autonomía a los pueblos indígenas del país, pero nunca se cumplieron.

Y, según confirman en su equipo cercano, ahora López Obrador pretende retomarlos como una especie de mensaje para dialogar con el EZLN.

Todo el descontentó dio inicio en 2001, señala el artículo de la BBC, cuando después de un recorrido por todo el país la dirigencia del EZLN –con Marcos al frente- solicitó en la tribuna de la Cámara de Diputados el cumplimiento de lo acordado en San Andrés.

Fue al final de la llamada Marcha de los 1111, el número de zapatistas que salieron de Chiapas, en el sureste del país. Pero lo que aprobó el Congreso fue una Ley Indígena muy diferente a lo que se había acordado. Y el EZLN rompió definitivamente el diálogo con el gobierno federal.

López Obrador era entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, como se llamaba entonces la capital del país, y uno de los más influyentes líderes en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Y la organización política, que había apoyado la propuesta zapatista, votó en favor de la contrarreforma, como se llamó a la iniciativa del Ejecutivo. El EZLN dijo que fue traicionado, y desde ese momento se retiró de la vida pública. Durante varios años el acceso a sus comunidades estuvo cerrado. 

“Hombre extraordinariamente hábil y pragmático, López Obrador ha concebido la jefatura del Gobierno del Distrito Federal como trampolín para la silla presidencial”, lo criticó Marcos en 2003.

Y tres años más tarde, cuando el político contendió por primera vez como candidato presidencial, los zapatistas pidieron que no se votara por el candidato de la izquierda.

En la siguiente elección presidencial, en 2012, López Obrador pretendió acercarse a los zapatistas.

“Les extiendo mi mano franca en señal de respeto y reconciliación“, dijo en Chiapas. Pero la respuesta del subcomandante Marcos fue dura.

“Uno de los tres bribones que habrán de disputarse el trono sobre los escombros de México ha venido a nuestras tierras a demandarnos silencio”, escribió en referencia a los tres candidatos presidenciales de entonces.

López Obrador perdió esa elección frente al actual presidente Enrique Peña Nieto.

Seis años después, en su tercer intento, el escenario es distinto: AMLO obtuvo el respaldo de 30 millones de electores, el 53% de la votación total.

Cuando asuma el gobierno, el 1 de diciembre, será el presidente más votado de la historia. Pero eso no parece importar a los zapatistas.

A mediados de julio el equipo de López Obrador pretendió contactar a la dirigencia del EZLN, pero la respuesta de nuevo fue negativa.

Esta vez añadieron otro elemento para su desconfianza: en el gabinete que empieza a formar el virtual presidente electo se encuentra Esteban Moctezuma Barragán, propuesto como secretario de Educación.

Como secretario de Gobernación con el entonces presidente Ernesto Zedillo en 1995, estableció contacto con el CCICG-EZLN para reanudar el diálogo suspendido un año antes.

Pero cuando se había concretado un encuentro con el funcionario, la Procuraduría General de la República informó la supuesta identidad del subcomandante Marcos: Sebastián Guillén Vicente.

Inmediatamente después empezó una operación militar en la zona zapatista para capturar al líder insurgente y el resto de la Comandancia.

Marcos dijo que Esteban Moctezuma sólo pretendió ganar tiempo para desarticular al movimiento. La historia se recuerda ahora y es una de las razones para rechazar el contacto con AMLO.

“El EZLN ya tiene la amarga experiencia de aceptar el contacto con un señor que después sería declarado presidente electo”, dijo el subcomandante Moisés en un comunicado.

“Quien operó esa traición, el señor Esteban Moctezuma Barragán, es ahora uno de los propuestos para formar parte del gobierno”.

vsv

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