Programas sociales, garantizan el voto a los candidatos

Crear un programa social es sencillo, pues no se requiere pasar una ley, no es necesario coordinarse con ningún otro gobierno y no suele haber normas que limiten la discrecionalidad

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- En los procesos electorales, los programas sociales dirigidos a los ciudadanos más pobres se ha convertido en un instrumento de hacer política, de garantizar el voto a los candidatos, lo que demuestra la clara vulnerabilidad de las instituciones y el uso de la pobreza para fines electorales. 

Y es que el uso de los recursos públicos en los programas sociales impide que las elecciones en México sean justas y equitativas debido al abuso de recursos financieros nacionales.

Desde la creación de la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol), en 1992, las entidades federativas establecieron secretarias equivalentes, lo que significa que se han transferido miles de millones de pesos para que los gobiernos estatales y municipales inviertan en infraestructura social, sin embargo en los últimos años, los gobiernos estatales de todos los partidos han incrementado sus programas sociales pero no ha disminuido la pobreza. 

El Coneval ha encontrado una serie de esfuerzos difusos en los seis mil 491 programas y acciones de desarrollo social en todo el país, (152 federales, 2,528 estatales y 3,811 municipales), todos ellos, muy similares entre sí, incluso, duplicados, empalmados o con objetivos que poco tienen que ver con resolver el problema de la pobreza. 

En buena medida, esto se debe a la falta de una definición inequívoca de los responsables de diseñar e implementar la política social.

Lo que permite que cada nivel pueda crear programas "sociales" con el objetivo que desee y en el momento que quiera. Si un gobierno estatal (o municipal) quiere lanzar un programa de transferencias económicas a madres solteras mediante una tarjeta electrónica, dar apoyos monetarios en efectivo a adultos mayores, repartir despensas, útiles escolares o uniformes a una población determinada, o simplemente regalar bolsas de leche, anteojos, tinacos o zapatos con el pretexto de apoyar la economía familiar o combatir la pobreza, puede hacerlo. 

Para ello no se requiere pasar una ley, no es necesario coordinarse con ningún otro gobierno y no suele haber normas que limiten la discrecionalidad para crear programas o definir los beneficiarios. 

Por eso, es posible tener programas tan complejos y sofisticados como Prospera y, al mismo tiempo, programas como "Adicto a la Vida",  implementado en el Estado de México, que, con un cortometraje de 8 millones de pesos, pretende prevenir la adicción a las drogas, o programas municipales como "Corte de cabello gratuito en tu comunidad", implementado por el municipio de Yauhquemehcan, Tlaxcala con el objetivo de "apoyar la economía de las familias yauhquemequenses, principalmente aquellas que más lo necesitan", señalan los investigadores Guillermo M. Cejudo, Cynthia L. Michel y Roberto Zedillo Ortega en su columna publicada en Animal Político.

Esto podría explicar en gran medida cómo funcionan los desvíos de recursos de los programas sociales para las campañas electorales. 

El martes, el equipo de campaña de Claudia Sheinbaum Pardo, candidata a la jefatura de gobierno por la coalición "Juntos haremos historia", presentó una denuncia de hechos ante la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) "contra quien resulte responsable" por el presunto uso de programas sociales de la capital con fin electorales.

César Cravioto coordinador de Morena en la Asamblea Legislativa, señaló que el desvío de recursos aplica para beneficiar tanto a Alejandra Barrales como a Ricardo Anaya, a través de 25 programas sociales en seis delegaciones cuyo monto asciende a los mil 309 millones 487 mil 246 pesos.

Según Cravioto, las delegaciones donde hubo desvío, a través de programas, son Álvaro Obregón, Iztapalapa, Iztacalco, Coyoacán y Gustavo A. Madero.

En Álvaro Obregón, de acuerdo con Alfonso Suárez, coordinador de campaña de Claudia Sheinbaum, se está dando un uso con fines electorales de la entrega de pintura para 4 mil 800 viviendas de la delegación, ya que no hay reglamentos ni criterios establecidos para determinar quiénes la recibirán.

Suárez explicó que cada cubeta entregada por la delegación está siendo registrada a un costo de 2,083 pesos, cuando, de acuerdo a lo verificado por Morena, cada una de ellas, de la marca Comex, se llega a encontrar en un precio promedio de 1,350 pesos.

Otro de los programas enlistados en la demanda de Morena en contra de los candidatos de la coalición Por México al Frente, corresponde a la entrega de tabletas y equipo de cómputo en la delegación Coyoacán.

En total, dijo, en Coyoacán se están utilizando 269 millones 263 mil 270 pesos; en Venustiano Carranza, 265 millones 349 mil 976 pesos; en Iztapalapa, 138 millones 336 mil pesos; en Álvaro Obregón, 20 millones y en Gustavo A. Madero, 446 millones 538 mil pesos; y en Iztacalco se han usado 170 millones de pesos.

En ese sentido, todo parece indicar que a los políticos les interesa que continúe existiendo la pobreza en el país, porque de esta manera se asegura una clientela electoral que aporte votos, aunque sean condicionados

vsv

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto