Hay cosas que no se cuentan, pero cuentan mucho…: @polram49

Parafraseando un poco con el reclamo publicitario que el presidente Enrique Peña Nieto difundió en los medios de comunicación sobre la andanada de desprestigio que le prodigaron en redes sociales, como si su gobierno fuera sólo de errores, camelos, corrupción y desaciertos; me dispongo a narrarles un hecho que no fue difundido, ni comentado en los medios de comunicación locales, ni en redes sociales, sobre la reciente visita del gobernador Alejandro Murat Hinojosa a las instalaciones del Hospital Civil.

Sucede que en su visita al nosocomio estatal que tantas carencias tiene, pero que también adolece de mal servicio y sentido humano en la atención a los enfermos, un afligido esposo, incentivado por la nula atención que le brindaban a su esposa en proceso de parto prematuro, al ver la aglomeración de enfermeras, doctores y directivos del Sector Salud en torno del joven gobernador, se atrevió a acercársele al mandatario con una hoja en la mano que anotaba la urgencia de su caso para pedirle que intercediera en la pronta atención de su esposa, ya que llevaba varias horas esperando sin ser atendida.

El gobernador se detuvo y puso atención a su caso, por lo que solícita la Directora del Hospital se aprestó a intervenir y decirle al mandatario que sería atendida inmediatamente.

El afligido esposo se retiró, luego de que su atrevimiento despertó la atención del Gobernador. Sin embargo, lo trascendente de este hecho no es la atención inmediata que supuestamente le prodigaron a la paciente, sino la posterior reacción de Alejandro Murat, quien al retirarse del evento quiso confirmar que el señor que le hizo la petición había sido atendido.

El gobernador tuvo la sensibilidad y la humildad de regresar a corroborar lo que había prometido, pero cuál sería su sorpresa de que la paciente seguía en espera, a lo que Murat Hinojosa se dispuso solidariamente a esperar hasta que lo atendieran.

Lógico, se movilizó toda la planta de doctores y encargados y la señora en proceso de parto fue canalizada y atendida inmediatamente.

Dos cosas que resaltar: primero la sencillez de un mandatario por corroborar de que sus órdenes habían sido cumplidas en beneficio de una persona humilde y desesperada; y en segundo término, la falaz manera de algunos personajes que se dicen servidores públicos que aparentan hacer las cosas bien y que no tienen ni pizca de sensibilidad ni de profesionalismo.

Luz y oscuridad de una función pública desprestigiada y que la sociedad tiene que soportar día tras día como un sufrimiento más a sus dolencias y desesperación.

Quiero creer que la sensibilidad de Alejandro Murat será una manifestación permanente durante su mandato y que ésta sea guía y ejemplo de una burocracia carente de profesionalismo y calidad humana.

Cosas buenas como esta deben contarse siempre, porque realmente cuentan mucho en el ánimo de un pueblo oprimido y marginado como el nuestro.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca; jueves 8 de diciembre/2016.

confusiopuga@hotmail.com  rampuga@prodigy.net.mx

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