¿Cayó Borge, ex gobernador corrupto, y Gabino cuándo? / En la opinión de Alfredo Martínez de Aguilar

La corrupción endémica del viejo sistema político mexicano rápidamente se convirtió en epidemia con la alternancia presidencial panista y, finalmente, en creciente pandemia de la partidocracia con el retorno del PRI.

Ningún partido político escapa a la escandalosa corrupción. No importa el signo ideológico, da igual que sean de izquierda, derecha o centro socialdemócrata. Tampoco las siglas, menos todavía el color del membrete partidista.

El fenómeno no es privativo de ningún instituto político, se hace extensivo a todos. La corrupción devora las entrañas del PRI-gobierno, pero también de Acción Nacional (PAN) y del Verde Ecologista de México (PVEM).

Las cúpulas y mafias familiares hacen presa del Partido de la Revolución Democrática (PRD), del Partido del Trabajo (PT), de Movimiento Ciudadano (MC), de Nueva Alianza (PANAL). Hay duda sobre Encuentro Social. 

Especial mención merece el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), cuyo candidato presidencial vitalicio, Manuel Andrés López Obrador (MALO) intenta fallidamente, una y otra vez, lavarse la cara.

Con Vicente Fox Quesada y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa al Partido Acción Nacional (/PAN) le alcanzó la maldición de la avaricia. Ganaron el poder, pero perdieron el Partido. Y con ello la identidad y vieja probidad. 

Los gobiernos foxista y calderonista resultaron peor de corruptos que sus tradicionales adversarios priistas. A las parejas presidenciales blanquiazules les perdió la desmedida ambición. Superaron con creces a los tricolores.

La descomposición partidista, se convirtió en pudrición y ha traído consigo el desencanto ciudadano. Para la inmensa mayoría de los mexicanos y oaxaqueños los políticos de todos los partidos son igual de corruptos. 

Pareciera que esta impresión generalizada es una cruel realidad, sobre todo, porque en política percepción es realidad, salvo prueba en contrario. Estamos convencidos que hay honrosas excepciones, que salvan a México.

Al ser la principal fuerza política en el poder, la corrupción golpea en mayor medida al PRI-gobierno. El Nuevo PRI, representado por la nueva generación de jóvenes gobernadores, resultó la peor camada de saqueadores. 

De 2010 a la fecha, 11 gobernadores han sido señalados por actos de corrupción e investigados por la Procuraduría General de la República (PGR) por desvío de recursos públicos y enriquecimiento ilícito. 

Entre estos, figuran Javier Duarte (Veracruz), Roberto Borge (Quintana Roo), Guillermo Padrés (Sonora), César Duarte (Chihuahua), Ángel Aguirre (Guerrero), Fausto Vallejo (Michoacán), Jorge Herrera Caldera (Durango), Miguel Alonso Reyes (Zacatecas), Rodrigo Medina (Nuevo León), Egidio Torre Cantú (Tamaulipas) y Rubén Moreira (Coahuila).

Ello sin contar con gobernadores de sexenios anteriores que fueron investigados por casos de enriquecimiento ilícito y vínculos con el crimen organizado, entre los cuales se encuentran Andrés Granier (Tabasco), Humberto Moreira (Coahuila), Juan Sabines (Chiapas), Emilio González (Jalisco), Fidel Herrera (Veracruz), Arturo Montiel (Estado de México), Tomás Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández (Tamaulipas) y Ulises Ruiz (Oaxaca).

Pero aun cuando la Auditoría Superior de la Federación ha reconocido que el tamaño del desfalco como el de Javier Duarte en Veracruz ha impuesto un nuevo récord desde el surgimiento del órgano fiscalizador, otros expertos consideran que, más allá de que ésta pueda ser considerada la generación de gobernadores más corruptos en la historia de México, lo que ha pasado en los últimos años es que la ciudadanía cuenta con más posibilidades de conocer las corruptelas de los mandatarios estatales, gracias al trabajo de las organizaciones civiles y la prensa independiente.

De ahí que, hoy por hoy, en el actual proceso electoral federal, el combate a la corrupción, se ha convertido en una de las principales estrategias para recuperar la confianza y credibilidad ciudadana, y ganar las elecciones.

Es el caso concreto de Oaxaca en la que el gobernador Alejandro Murat ha entendido con evidente sensibilidad que la lucha contra la corrupción tiene prioridad Triple "A", para ayudar a ganar a Pepe Meade en el estado.

No obstante, la exitosa detención y sujeción a proceso de cuatro ex secretarios de despacho, Germán Tenorio Vasconclos; los ex Secretarios de Finanzas, Gerardo Cagija y Enrique Arnaud Viñas, la victoria es pírrica.

Es indispensable profundizar el combate a la corrupción en Oaxaca. El largo brazo de la ley debe alcanzar a Jorge Enrique Castillo Díaz, principal operador de Gabino Cué Montagudo, y al propio ex gobernador. 

Hacerlo reviste singular importancia estratégica, sobre todo, después de la extradición de Panamá, de Roberto Borge Angulo, exgobernador de Quintana, quien arribó ayer a la Ciudad de México en punto de la 1 de la tarde, tras un vuelo que duró cerca de tres horas, informó el portal Animal Político. 

Borge fue detenido en aquel país el 4 de junio de 2017, en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, cuando intentaba viajar a Francia. Desde entonces se encontraba detenido y la mañana de ayer fue entregado a las autoridades mexicanas.

Ahora Borge fue trasladado al penal de Nezahualcóyotl, donde lo presentarán ante un juez de control para hacer frente a los delitos de aprovechamiento ilícito del poder, desempeño irregular de la función pública y peculado durante su gestión como gobernador de Quintana Roo (2011-206) por los cuales se le acusa.

Según con información de Reforma, autoridades federales y del Estado de México serán los encargados del traslado del exmandatario al penal mexiquense. Su recorrido estuvo acompañado de una decena de camionetas de la Agencia de Investigación Criminal, en una de estas viajó Borge, y las demás fueron abordadas por fiscales y escoltas y cuidaron el trayecto, además de patrullas y motocicletas de la Policía de Tránsito del Estado de México.

Horas antes, mediante un comunicado, la PGR y la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmaban la extradición de Roberto Borge. "El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y de la Procuraduría General de la República (PGR), informa que el día de hoy fue formalmente extraditado a nuestro país ROBERTO "N", a fin que enfrente los diversos procesos penales que se encuentran instaurados en su contra".

El exmandatario fue entregado por elementos de la Policía Nacional de Panamá en el Hangar del Servicio Nacional, alrededor de las 10 de la mañana de este jueves, luego de ser sometido a un examen médico. "El gobierno de la República de Panamá culminó hoy (jueves) la extradición del ciudadano mexicano Roberto Borge Angulo a los Estados Unidos Mexicanos", afirmó la cancillería de Panamá en un comunicado.

Aunque los ilícitos que enfrenta no ameritan prisión preventiva oficiosa, la Procuraduría General de la República podría solicitar que Borge enfrente el juicio en prisión, pues existe la posibilidad de que se dé a la fuga.

Borge, de 38 años, que gobernó Quintana Roo de 2011 a 2016, es señalado, entre otras cosas, ser el presunto responsable de vender a familiares y amigos 24 terrenos de más de 7 millones de metros cuadrados, los cuales pertenecían a las reservas del estado, ubicados en Cancún y Cozumel.

En la última etapa del gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), varios exgobernadores han sido acusados y detenidos en México y en el extranjero por cargos de corrupción y vínculos con el crimen organizado.

Roberto Borge será juzgado bajo las nuevas reglas del sistema penal acusatorio, por lo que el juicio tendrá una duración máxima de un año.

En el centro de justicia, el exgobernador priista fue puesto a disposición del juez de control Enrique Beltrán Santés, quien fue el encargado de iniciar la audiencia.

En la audiencia oral se revisó que la detención de Borge haya sido legal y después la PGR dio lectura a un resumen de los cargos que enfrenta.

Posteriormente, el juez otorgó un plazo de 72 horas, que puede ampliarse a 144 horas, para que la defensa presente pruebas y el detenido pueda declarar si así lo desea. Ya con esta información se definirá si puede abrirse un juicio en su contra.

En tanto se resuelve su situación jurídica, el exgobernador quedará recluido en el área de tratamientos especiales.

Si el juez vincula a proceso a Borge por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, ordenará que sea recluido en un penal de forma obligatoria mientras se desarrolla el juicio, por tratarse de una persona que estuvo prófuga y tiene los recursos económicos para escapar.

Otra opción que tiene el juez es cambiar la reclusión por alguna medida alterna como ordenar un arraigo domiciliario o una prohibición para que abandone el estado o el país.

Detrás de la Noticia

Alfredo Martínez de Aguilar
alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
@efektoaguila

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