Simulación en combate a corrupción en Oaxaca / En la opinión de Alfredo Martínez de Aguilar

Por: Alfredo Martínez de Aguilar

¡Cuánta razón tuvo el estadista universal oaxaqueño Porfirio Díaz Mori al legar a la posteridad la sentencia: No se puede estar nunca tan bien, que no se pueda estar mejor, ni se puede estar tan mal, que no se pueda estar peor! Pero resulta que, irónicamente, estábamos mejor cuando estábamos peor. Ja ja ja.

La mafia de probables rateros de Gabino Cué Monteagudo -así hay que llamarles en el nuevo sistema de justicia penal- acaban de lanzar una paletada más de mierda a la escandalosa corrupción en el gabinato en general, pero de manera especial en los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), en los que se detectaron más irregularidades graves. 

Esta vez se trata de otro desvío de 100 millones de pesos más, ahora, en el Fondo de Protección Contra Gastos Catastróficos 2011, 2012 y 2013, así como del Seguro Médico para una Nueva Generación Intervenciones 2012 y Seguro Médico para una Nueva Generación Siglo XXI 2013.

Lo anterior para el pago de las quincenas 23 y 24 del año 2014, durante el periodo en que Germán de Jesús Tenorio Vasconcelos estuvo al frente de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), en la administración de Gabino Cué, en donde las autoridades de esta dependencia firmaron un acuerdo con cinco de sus colaboradores con lo que desviaron este recurso.

Casi a dos años del inicio de su sexenio, cuando ya se avizoraba el desastre que venía, uno de los cómplices de esa alianza que ya se preveía desde 2006, el padre guerrillero Uvi, Romualdo, Francisco, Wilfrido Mayrén Peláez, lanzó la dramática frase que definió a todo un gobierno: "¡Estábamos mejor, cuando estábamos peor!".

No mucho tiempo después, en una de las frecuentes tomas de Ciudad Administrativa, una de las organizaciones sociales radicales que buscaba recursos económicos a los que los había acostumbrado el gobierno de Gabino Cué mostró otra terrible frase en una de sus mantas: "¡Que se vayan los pendejos y regresen los priistas!". ¡Y regresaron los priistas!

Sin embargo, ahora, lamentable y dolorosamente, tenemos que reconocer que, tampoco, los priistas quieren combatir la corrupción. No es que no puedan ni sepan cómo hacerlo. Simple y sencillamente no quieren hacerlo y han convertido el combate a la corrupción en una simple simulación, que mucho daño ha hecho a México al igual que la corrupción e impunidad.

Resulta inexplicable que el gobierno priista de Alejandro Murat no aplique todo el peso de la ley contra Gabino Cué Monteagudo y su mozo de estoques Jorge Castillo Díaz, ni siquiera lo haga porque el combate a la corrupción garantiza gran rentabilidad político-electoral en el actual proceso electoral federal. 

Aquí no pasa nada, mientras en el vecino estado de Veracruz, el insoportable gobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares insiste en que se aplique todo el peso de la ley contra su antecesor, el priista Javier Duarte de Ochoa e, incluso, contra su esposa Karime Macías Tubilla, quien lava dinero en diversos antros en Oaxaca.

Vamos, hasta el infumable gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, cómplice de Gabino Cué, combate la corrupción de su antecesor César Duarte Jaquez, y en Sonora se llevó a la cárcel al ex gobernador panista Guillermo Padrés Elías y a su hijo Guillermo Padrés Dagnino.

En Oaxaca, tampoco se ha investigado y sometida a proceso por el probable desvío de alrededor de 3 mil millones de pesos en el Programa de Cocinas Comunitarias a la ex Directora del Sistema Estatal de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), María de Fátima García León en complicidad con Jorge Castillo.

María de Fátima García León y su marido Fausto Díaz Montes, presidente municipal de Tlacolula con licencia, acaparan candidaturas en el Partido Acción Nacional (PAN) a la diputación federal y por la reelección en la presidencia municipal, respectivamente, a pesar que han saqueado los recursos presupuestales municipales.

En lugar de investigar y proceder contra el ex gobernador oaxaqueño Gabino Cué Monteagudo y Jorge Enrique Castillo Díaz, su principal operador político-financiero, y sus familias, por el probable saqueo de alrededor de 40 mil millones de pesos, la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción solicitó una orden de aprehensión contra Germán Tenorio, como probable responsable en la comisión del delito de Falsedad en Declaraciones o en Informes Dados a una Autoridad Distinta de la Judicial, cometido en perjuicio de la sociedad.

El Pedimento de la orden de aprehensión fue hecho por Jorge Emilio Álvarez Iruegas al Juzgado Segundo de lo Penal, con base en la Averiguación Previa: 63/FEMCCO/2018, lo que puede entenderse claramente como un distractor, ya que obedece a delitos insignificantes y no a una acción real que impacte trascendentemente en la persecución de delitos por corrupción.

Llama poderosamente la atención que quien solicita esta orden de aprehensión o no sabe el curso que seguirá este mandato judicial o sabe que es un distractor que hace que las investigaciones y sanciones no se enfoquen en los hechos trascendentes de corrupción, toda vez, que los recursos de un área como los de la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción deben enfocarse a hechos y conductas de impacto que hayan lacerado a la sociedad oaxaqueña.

Germán de Jesús Tenorio Vasconcelos, fue detenido el día 03 de junio del año 2017 bajo los efectos de la causa penal 54/2017 radicada en el Juzgado Segundo de lo Penal de este distrito judicial por el delito de Abuso de Autoridad y Fraude Maquinado en agravio de la sociedad y en perjuicio patrimonial del organismo descentralizado Secretaría de Salud del Estado de Oaxaca (SSO). 

Además, con fecha 21 de septiembre del año 2017 dentro de la Causa Penal 610/2017, el Juez de Control del Circuito Judicial de Valles Centrales, Sede Tanivet, Oaxaca, impuso a Tenorio Vasconcelos la medida cautelar de prisión preventiva derivado de la vinculación a proceso por el delito de Peculado en perjuicio patrimonial de la administración pública estatal.

Entretanto, diversos funcionarios de la Secretaría de Salud y de los Servicios de Salud de Oaxaca y empresarios como Carlos Martínez Tamayo, involucrados en el saqueo de los recursos presupuestales, durante la gestión de Germán de Jesús Tenorio Vasconcelos, siguen gozando de total impunidad, sin que se les moleste con el pétalo de una rosa por parentesco, amistad, compadrazgo o abierta complicidad. ¡Vaya usted a saber!

Según documentos proporcionados por la Subdirección General de Administración y Finanzas, en el nuevo desvío por 100 millones de pesos, 59.7 millones eran recursos que correspondían al Hospital General "Dr. Aurelio Valdivieso", 23.5 millones de pesos del Programa Seguro Médico Nueva Generación del ejercicio 2012; 8.8 millones del Seguro Médico Siglo XXI al cierre de 2013 y 804 mil pesos de ese mismo seguro, pero correspondiente al período de febrero a mayo de 2014.

Así mismo, 26.5 millones de pesos del programa de Gastos Catastróficos en el 2013, que abarca los seis millones de pesos requeridos para la atención de enfermos pediátricos con algún tipo de cáncer.

Además del recurso que en 2014 no se empleó para la atención de enfermos de cáncer en el Hospital General Aurelio Valdivieso, se usaron en el pago de nómina casi 38 millones de pesos correspondientes a recursos de los ejercicios 2011, 2012 y 2013, canalizados por el Programa de Gastos Catastróficos al Centro de Oncología y Radioterapia de Oaxaca.

Este acuerdo que atentó contra la salud de los infantes con algún tipo de cáncer, fue firmado el 12 de diciembre del 2014 por Tenorio Vasconcelos en su calidad de Secretario de Salud; el extinto Rafael Pérez Gavilán Escalante en ese entonces Subdirector General de Administración y Finanzas de la dependencia, y el ex Subdirector General de Innovación y Calidad, Héctor González Hernández.

Además de ellos, también participaron ex funcionarios de menor rango, entre ellos el Director de Administración, Rubén Celestino Portillo Mijangos; el Director de Asuntos Jurídicos, Martín Mario Méndez Ruiz, y el Director de Planeación y Desarrollo en Servicios de Salud, Lilio Hernández Santiago.

Este nuevo desvío de recursos detectado en los Servicios de Salud de Oaxaca confirma los probables delitos de lesa humanidad cometidos en contra de los oaxaqueños en general, pero particularmente en contra de la salud de miles de niños enfermos de cáncer, lo que no tiene madre, definitivamente. 

Por qué la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción no ha integrado y consignado al Juez correspondiente las Carpetas de Investigación en contra de Salvador Monroy Rodríguez y Rogelio Hernández Cházares, ex directores del Régimen Estatal de Protección Social en Salud del Estado de Oaxaca, conocido popularmente como Seguro Popular. 

Por qué tampoco se ha investigado y procedido penalmente contra Juan José Álvarez Candiani, presunto monopolizador de la venta fraudulenta de medicamentos genéricos por medicinas de patente, reempaquetados y reetiquetados en el vecino estado de Puebla, refugiado en algún lugar de Europa por la amenazas de muerte de Jorge Castillo Díaz, para callarle para siempre.

Detrás de la Noticia
alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
@efektoaguila

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