Riesgo de crisis legislativa por deducibilidad a las empresas / en la opinión de Alfredo Martínez de Aguilar

Alfredo Martínez de Aguilar


* El grupo de 30 diputados de Morena inconformes responsabiliza de la contrarreforma fiscal al poderoso Jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, aliado a los grandes empresarios.

La iniciativa para incrementar de 30 a 70 por ciento la tasa de deducción de intereses de créditos de las grandes empresas genera la posibilidad de una grave crisis legislativa y presupuestal federal.
Al mismo tiempo, entraña el riesgo de estallar una rebelión entre los legisladores del Grupo Parlamentario de Morena, y profundizar la división y enfrentamiento en las filas de ese partido.
La aprobación de la iniciativa del coordinador de Morena Mario Delgado implicaría una pérdida fiscal de 26 mil millones de pesos en los ingresos y el presupuesto por concepto de ISR en 2020.
De modificar la Comisión de Hacienda el porcentaje en cuestión afectaría el ingreso de impuestos y, por tanto, las participaciones a estados y municipios, alertan diputados de Morena inconformes.
La iniciativa fue firmada por los coordinadores de todas las bancadas, Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, Encuentro Social, Verde Ecologista y PRD, menos por el del PT, Reginaldo Sandoval, y la presidenta de la Comisión de Hacienda, Patricia Terrazas, del PAN.
De aprobarse, obligaría a modificar la Miscelánea Fiscal, que se publicó el pasado lunes 9 de diciembre en el Diario Oficial de la Federación, así como la carátula de la Ley de Ingresos y del Presupuesto de Egresos.
La crisis legislativa corre el riesgo de convertirse, asimismo, en una crisis constitucional al pretender reformar la ya aprobada, promulgada y publicada Miscelánea Fiscal 2020 por el presidente Andrés Manuel López Obrador. 
Las empresas solo pueden deducir 30 por ciento del ISR sobre intereses, por lo que tienen que pagar un impuesto sobre la renta de 70 por ciento, pero la propuesta busca invertir esa fórmula.
La limitación de la deducción de intereses de las empresas tiene por objetivo contrarrestar el abuso de esa figura y evitar planeaciones fiscales agresivas de los grandes corporativos.
La decisión, duramente criticada por un grupo de diputados de Morena, es atribuida a la hipocresía del presidente Andrés Manuel López Obrador y al desorden del gobierno de la 4T.
Los legisladores inconformes critican que todos los días AMLO satanice públicamente al neoliberalismo y a los empresarios, pero en los hechos les apoya en lo oscurito y bajo la mesa. 
El grupo de 30 diputados de Morena inconformes responsabiliza de la contrarreforma fiscal al poderoso Jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, aliado a los grandes empresarios.
No se descarta que sea el toma y daca con el presidente Andrés Manuel López Obrador por el reciente anuncio de la multimillonaria inversión de los empresarios en infraestructura, en el marco de la negociación del T-MEC.
La información fue comentada a detalle al columnista por “garganta profunda”, durante la reciente visita a la Cámara de Diputados federal para recibir un reconocimiento de la Cámara Baja.
La iniciativa firmada inicialmente por los coordinadores de Morena, Mario Delgado, y de Movimiento Ciudadano, Tonatiuh Bravo, plantea reformar el primer párrafo de la Fracción XXXII del Artículo 28 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
La propuesta quedaría como sigue: (no serán deducibles) los intereses netos del ejercicio que excedan del monto que resulte de multiplicar la utilidad neta fiscal ajustada por el 70 por ciento.
Se trata de un aumento de 70 por ciento respecto del límite de deducibilidad de intereses de créditos de 30 por ciento que propuso la Secretaría de Hacienda en la pasada Miscelánea Fiscal.
“Se debe incrementar la tasa a la que hace referencia el primer párrafo del Artículo 28 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, ya que si bien deben existir limitaciones a la deducibilidad de intereses por parte de empresas, también es cierto que los esquemas pueden mejorarse para favorecer el crecimiento económico en México”, consigna la iniciativa.
En la exposición de motivos se plantea que en un contexto internacional tan complejo y desfavorable, México se mantiene como atractivo para los inversionistas, debido a que cuenta con una alta cantidad de recursos naturales, un mercado de 126 millones de consumidores, así como una red de 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países.
No obstante este potencial, a pesar de los logros recientes en materia de atracción de Inversión Extranjera Directa (IED), el contexto económico internacional continúa afectando las expectativas de crecimiento de la economía mexicana.
Para justificar la reforma, se considera pertinente llevar a cabo esta medida, porque el financiamiento en el país es caro y poco competitivo internacionalmente, dado el nivel alto de la tasa de interés de fondeo que ha definido el Banco de México (Banxico).
Los firmantes enfatizan que de acuerdo con datos al 30 de octubre de 2019 del Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés), México cuenta con la tercera tasa de interés objetivo más alta de los 38 países que analiza, incluyendo la tasa de la Eurozona.
Uno de los efectos de tener una tasa objetivo tan alta, es la marcada tendencia descendente que presenta el otorgamiento de créditos por parte de la banca comercial a las empresas no financieras.
En la iniciativa se resalta que este tipo de medidas ha sido recomendado a escala internacional como parte del trabajo del Proyecto para combatir la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Utilidades (BEPS por sus siglas en inglés).

alfredo_daguilar@hotmail.com
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