Estudio psicológico y psiquiátrico / En la opinión de Horacio Corro Espinosa

Por Horacio Corro Espinosa

La semana pasada recibí una carta que me llamó la atención, pues es un tema que durante años yo lo he propuesto en mis comentarios y no pasado de ahí.

La copia de la carta que me enviaron, está dirigida a la doctora María Elena Medina-Mora Icaza, directora del Instituto nacional de psiquiatría "Ramón de la fuente Muñiz" del gobierno federal.

El escrito está firmado por el ciudadano Eduardo Olivares Morales, quien le solicita a la directora, invité a todos los candidatos a la presidencia de la República de todos los partidos políticos de México, y a los que contienden de manera independiente, para hacerles exámenes psicológicos y psiquiátricos, en la institución que ella representa.

Reconoce el autor de la misiva, que la aceptación de los candidatos debe ser voluntaria, ya que incluso, asegura, "alguno de ellos ya se pronunció de forma personal al respecto en forma positiva".

Desde luego que no existe ley alguna donde se obligue a los candidatos a ocupar un cargo público para hacerse este tipo de exámenes, pero si los candidatos aceptaran, los ciudadanos tendríamos mayor responsabilidad el día de las elecciones, pues en nuestras manos quedaría el compromiso de llevar al poder al mejor personaje.

El escrito del señor Eduardo Olivares, que fue recibido el 2 marzo, en las oficinas del Instituto, donde dice que la emisión de los resultados "llevará con seguridad a millones de mexicanos a revalorar la importancia de examinar, no sólo el cuerpo, sino a su motor principal: el cerebro". 

Específicamente solicita Olivares Morales, se le envié la invitación principalmente a: José Antonio Meade Kuribeña, Ricardo Anaya Cortés, Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Jaime Rodríguez Calderón y a Armando Ríos Piter, aunque los dos últimos ya valieron.

El documento cierra con una sugerencia: que el Instituto presente una solicitud formal ante las instancias del INE, tribunales electorales, Secretaría de gobernación, cámaras de diputados, etc. etc., para que en adelante se le aplique este tipo de exámenes psicológicos/psiquiátricos a cada uno de los aspirantes, y se convierta en un asunto obligatorio y corriente a lo largo de todo el país.

Hasta aquí es más o menos lo que dice el documento.

Una sugerencia similar le hice a Alejandro Murat Hinojosa, días antes de que tomara posesión como gobernador de Oaxaca.

De la lista que se manejaba como posibles integrantes a su gabinete, sólo ingresaron dos o tres, tal vez, y metió a aquellos de dudosa integridad. Así también, a los bonitos yupis que trajo de otros lugares del país a subyugar la entidad.

Si el gobernador hubiera puesto en práctica los respectivos estudios psicológicos y psiquiátricos a cada uno de sus elegantes funcionarios, se hubiera evitado la pena de haber cambiado en un año 3 meses y días, a muchos servidores públicos que no sirvieron para nada, o que no pudieron ajustarse a los intereses del gobernador, y que por lo mismo, Oaxaca está viviendo su peor crisis, entre ellas, la de seguridad policiaca.

Lo más curioso de todo esto, es que los jefes, los meros meros, nunca les ha fallado el ojo para poner en los dineros a la gente con mucha habilidad para jalarle las ubres a la vaca sin dejar rastro, pues saben desaparecer la lana sin que nadie se dé cuenta.

Si en esos cargos no se equivocan, entonces, por qué nunca le atinan a poner a los más capaces en los cargos de importante responsabilidad con el pueblo.
¡No entiendo!

Horacio Corro Espinosa
Twitter: @horaciocorro
Facebook: horacio corro 
horaciocorro@yahoo.com.mx

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

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