Narcoterrorismo acá… ¿intervención de allá? / en opinión de Enrique Aranda

Si bien a no pocos pareció políticamente riesgosa —“una exageración retórica”, dirían cercanos al gobierno central— la aseveración del panista Francisco García Cabeza de Vaca de calificar como “narcoterrorismo” las acciones del crimen organizado que mantienen la entidad a su cargo, Tamaulipas, en una situación de inseguridad y violencia extremas, lo cierto es que la eventual tipificación de tales fenómenos es en corrillos de la Casa Blanca y del Capitolio un tema no nuevo y, ciertamente, recurrente.

Un tema, valga decir, del que si bien hasta hace algunas semanas se hablaba “en voz baja y lejos de reflectores” en centros de poder de la capital norteamericana, cobró un auge singular luego del brutal asesinato de tres mujeres y seis menores mexicano-estadunidenses miembros de la familia LeBarón-Langdon, en la frontera entre Sonora y Chihuahua, el pasado 4 de noviembre.

Tal es el interés de algunos congresistas estadunidenses de avanzar por la ruta de identificar como terrorismo el actuar de los cárteles (mexicanos) de la droga que, incluso, ya se habla de la preparación y/o existencia de una primera propuesta legal que, vale destacar, podría sentar las bases para una eventual intervención de fuerzas estadunidenses en nuestro territorio utilizando como pretexto, para ello, la tipificación citada… algo que, huelga decir, sí que tiene preocupado al gobierno federal y, más específicamente, a quienes desde la secretaría a cargo de Marcelo Ebrard se esfuerzan por mantener el equilibrio entre la relación sin quiebres con el (poderoso) vecino del norte y la decisión de evidenciar el absurdo “coqueteo” con lo peor del radicalismo de la izquierda latinoamericana…

El asunto, dadas sus previsibles consecuencias, no es menor y debe ser atendido con absoluta seriedad.

Más cuando, apenas ayer, la Casa Blanca —“que no hace estas cosas sólo por hacerlas…”— realizó una singular filtración de información sobre la expresa petición que líderes de la comunidad mormona a la que pertenecían los nueve asesinados del norte del país hicieran a Donald Trump para que, sin dilación, se tipifique como terrorismo el quehacer del crimen organizado que, señalaron, mantiene en ascuas a amplias zonas del territorio nacional.

En su oportunidad, cuando el gobernador tamaulipeco abordó el asunto, el Ejecutivo declinó opinar. Hoy, en las nuevas circunstancias, asumir un posicionamiento formal sobre el particular parece indispensable…

 

ASTERISCOS

* Preocupante y, sin duda, revelador también el resultado del último levantamiento que la Coparmex, de Gustavo de Hoyos Walther, realizó en materia de Confianza Empresarial y según el cual, al cierre de octubre, los empresarios se muestran 10% más pesimistas para invertir en el país de lo que estaban hace apenas un año. Comprensible, sí, pero no por ello menos grave…

* De no ser tan patética y grave para ya sabemos quién la disputa que por el poder y lo que él conlleva —“reflectores y dinero, mucho en este caso”— protagonizan las tribus morenas movería a conmiseración porque, vea usted, tener en la misma arena a la impresentable Yeidckol Polevnsky, a la jefa del clan AlcaldeBertha Luján, y al sumiso Mario Delgado no es poca cosa…

 

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