La política es así / En opinión de Juventino Rodarte Solis

Orfandad política

El título de la presente colaboración se refiere a la existencia y operación de los partidos políticos cada día más distanciados de los ciudadanos, lo cual conlleva, en automático, a la orfandad política de aquellos.

Antes de hacer un análisis tendiente a demostrar la hipótesis planteada, se hace referencia acerca de la opinión generalizada en el sentido de que los hechos acaecidos el pasado 17 de octubre en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, fueron una consecuencia de una estrategia mal diseñada y peor ejecutada, que se tradujo en fracaso y en los resultados del operativo.

Si se justificó o no la decisión presidencial ello queda en el imaginario popular, ciudadano y de los analistas expertos en la materia, en el entendido de que alguno o algunos de los auxiliares del presidente, deben o deberían pagar las consecuencias de la decisión tomada, de su operación y de los resultados arrojados.

1.- Por lo que se refiere al partido en el poder, es por demás evidente la orfandad política en la cual, se podría decir, están inmersos los militantes y simpatizantes del mismo, lo cual se evidencia con la concurrencia de la violencia en las asambleas distritales tendientes a elegir a los consejeros que habrán de integrar el máximo órgano partidista, violencia que se ha traducido en la suspensión y/o verificación de un cierto número asambleas.

Detrás de la violencia se puede decir que está la lucha soterrada a veces y a veces abierta para elegir al o a la dirigencia nacional, tal vez debido a que el jefe nato del partido y a la vez presidente de la República, no ha dado visos ni señales acerca de quién de los aspirantes, sería la persona indicada como coadyuvante presente y futura para llevar a buen puerto a la 4T.

Sin ánimo de entrar en el terreno de la futurología, se considera que, de los cuatro aspirantes, solamente tienen posibilidades reales de vencer y, por ende, de ser, las dos damas. Una de ellas es la actual dirigente que llegó al cargo por la vía de la prelación pero que, debido a muchos errores cometidos en su gestión a partir del uno de diciembre de 2018, la correlación de fuerzas no le favorece a plenitud, lo cual no obsta para considerar que podría ser la vencedora.

La otra quien, al parecer, preside el Consejo Nacional del partido, pero que, a pesar de ello, no es conocida ni tiene presencia en la mayor parte de las entidades del país. O sea, llegaría a un sitial con debilidad operativa y más en razón a que Morena carece de una estructura consolidada a nivel nacional

Por otra parte, se estima que el aspirante, quien es el coordinador del grupo parlamentario del partido en el poder y, la vez, es el presidente de la Junta de Coordinación Política, además de que sólo es conocido en el centro, principalmente en la Ciudad de México, aparece que es muy cercano a un secretario de estado quien podría perfilarse como futuro sucesor del actual presidente, lo cual, sin duda alguna, rompería el equilibrio y la imparcialidad en el proceso de selección primero, y luego de elección para suceder a Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia de la República.

El cuarto aspirante no se considera que tenga ni los antecedentes partidarios ni los arrestos ni la fuerza para ser.

En consecuencia, para superar la orfandad aludida que afecta al partido en el poder, deberá intervenir, sea cual fuere la forma o los medios, la voluntad presidencial, la cual se debe hacer sentir lo más temprano posible y adecuadamente antes que, como ya se dijo, se multiplique la división creciente y que la misma llegue niveles incontrolables.

2.- Por lo que se refiere al otrora partido en el poder y durante largo tiempo invencible, al recién electo presidente nacional como que le han crecido los enanos, según expresión popular cuando alguien fracasa en un negocio, ya que, a partir de su elección, se percibe diezmada la fuerza partidaria de su partido debido a diversas circunstancias.

La primera consiste a que la mayor parte o todos los gobernadores que llegaron al poder, se perciben más cerca de AMLO que de su dirigente, ya que el primero es la principal, y tal vez la única vía o fuente para alcanzar mayores recursos y obras financiadas con fondos provenientes del erario federal.

La segunda lo constituye el hecho de que el dirigente nacional, al igual que el ministro de la SCJN, obtuvieron el cargo gracias al querer y a la conveniencia del anterior presidente.

La tercera la representa el anuncio de su dirigente nacional de la separación del PRI del poderoso sindicato nacional de trabajadores de salud y asistencia.

La cuarta lo es la separación del cargo del dirigente nacional de trabajadores petroleros de la República Mexicana. Este sindicato y el anterior, durante mucho tiempo, formaban parte de la espina dorsal de la fuerza de ese partido.

La siguiente pero que con toda seguridad no será la última, la representa la renuncia del dirigente nacional del Sector Popular del PRI que hace tiempo dejó de ser el fiel de la balanza a favor o en contra de los candidatos en las lides electorales en las zonas urbanas del país.

3.- Por su parte, el Partido Acción Nacional que durante largo tiempo aparecía como la principal fuerza opositora al partido en el poder y cuya característica aún se conserva, deambula en el decir y actuar con congruencia y solidez en atención a que su dirigente nacional no tiene los atributos para ser el dirigente que aglutine, organice y conduzca al poder al partido que dirige.

La anterior valoración, que podría ser concluyente, se robustece en razón que el expresidente del Partido y expresidente de la República, en armonía con su esposa, validados de su estirpe y prosapia panistas, socavan al partido al que pertenecieron, con las acciones tendientes a conformar una nueva fuerza política con miras a sumarse en la lucha por el poder en las elecciones venideras.

Se consiga o no la constitución de un nuevo partido político, el daño a la fuerza tradicional y presente del PAN ya estará perpetrado.

Por otra parte, de los gobernadores del PAN, se considera que sólo tres de ellos podrían ser los candidatos presidenciales y que podrían disputar no sólo con decoro sino con posibilidades de vencer en la contienda presidencial de 2024.

El análisis hecho de los partidos citados debe ser complementado por la decisión que en su momento habrán de asumir los partidos restantes (PT, MC, PVEM y PRD), los cuales, a imagen, semejanza y proceder de los peces rémora, se adherirán a cualquiera de los tiburones o grandes peces, que, según su percepción, sea su interés de los mismos para compartir los residuos del ejercicio del poder, para lo cual deberán tener la aceptación de los otros, tal y como ha sucedido en el pasado.

Por lo que se refiere a los partidos en proceso de constitución: Redes Sociales Progresistas y el sucedáneo del Partido Encuentro Social que perdió el registro en las pasadas elecciones federales de 2018, de antemano se sabe, y así sucederá, que se sumarán a favor de AMLO, ya fuere o dentro de MORENA el cual, conforme transcurre el tiempo, se percibe más complicadas su existencia y consolidación, y más si no se interviene pronto para terminar con la división creciente de aspirantes, militantes y simpatizantes de dicho partido.

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fjb

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