21/02/2020 - 06:00

Redacción MX Político

A la denuncia por intento de feminicidio, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) sumó una nueva carpeta de investigación en contra del ex diputado local del PRI, Juan Antonio VC, ahora por el delito de violación a la intimidad sexual por la difusión de videos y audios de María Elena Ríos Ortiz, saxofonista oaxaqueña a quien habría mandado a atacar con ácido en septiembre de 2019.

Así, de ser arrestado y declarado culpable, el también empresario gasolinero podría alcanzar una pena de entre 20 y 40 años de prisión, según lo dicho por el fiscal, Rubén Vasconcelos Méndez.

Considerando lo establecido en el Código Penal, el ex legislador -prófugo de la justicia- tendría varias agravantes en su contra ya que la legislación incrementa las penalidades en el feminicidio en los casos donde hubo alguna relación de noviazgo con la víctima.

Textualmente el Código Penal del Estado de Oaxaca establece en su artículo 412 que “a quien cometa el delito de feminicidio se le impondrá una sanción de cuarenta a sesenta años de prisión y multa de quinientos a mil salarios mínimos”.

Ley Olimpia

El delito se agrava “si entre el activo y la víctima existió una relación de parentesco por consanguinidad o afinidad, adopción, matrimonio, concubinato, relación de convivencia, noviazgo, amistad, laboral, docente, tutela o cualquier otra que implique confianza, además de la pena que le corresponda, se le impondrá hasta un tercio más de la misma”.

Juan Antonio VC, quien como diputado local en la 63 legislatura en el periodo de 2016 a 2018, mantuvo una relación tanto laboral como de pareja con la saxofonista.

Por otro lado, se agrega la aplicación de la Ley Olimpia, así conocida a la sanción por violación a la intimidad sexual debido a que Juan Antonio V.C. emprendió una campaña de desprestigio en contra de la denunciante utilizando videos que se compartieron y tomaron durante su relación.

La ley sanciona hasta con ocho años de prisión “a quien reproduzca, publique, ofrezca, publicite, almacene, distribuya, difunda, exponga, envíe, transmita, importe, exporte o comercialice de cualquier forma imágenes, sonidos o la voz de una persona menor de edad o de una persona que no tenga la capacidad para comprender el significado del hecho, sea en forma directa,  informática, audiovisual, virtual o por cualquier otro medio en las que se manifiesten actividades sexuales, explícitas o no, reales o simuladas, o toda representación de los órganos sexuales de la víctima con fines primordialmente sexuales”.