Migrante oaxaqueño consigue estabilidad en EU

Redacción MX Político.
Oaxaca, Oaxaca.- Todos los días, don Víctor Pérez, de 43 años de edad, recorre el oeste de Los Ángeles. Empuja un carrito azul de madera y a cada tanto aprieta una corneta con la que invita a los vecinos —estadounidenses, afroamericanos y latinos, pero sobre todo mexicanos— a comprar un poquito de nostalgia: elotes, esquites, chicharrones y raspados de a dos y tres dólares. Es difícil imaginar que en 2011 esas mismas calles fueron un infierno para él a causa de una mujer que quería matarlo. ¿La razón? Ser inmigrante y vender elotes en su barrio.

Como a las tres de la tarde, después de andar por la Garth y la Guthrie, Víctor hace parada en la calle Sherbourne. Trae puesta una playera de Los Alebrijes de Oaxaca, equipo de futbol estatal, y mientras despacha confirma que sí, que es oaxaqueño.
“Uy, si les dijera todo lo que he vivido no me creerían”, dice sonriendo.

Cuando dejó la ciudad de Oaxaca, en 2008, no sabía qué era eso del sueño americano, sólo sabía que ya no le alcanzaba el sueldo como tapicero, que quería que su esposa y tres hijos vivieran un poco mejor y tal vez, en algún momento, dejar de rentar y construir una casa propia.

Se armó de valor, besó a su esposa, abrazó a sus hijos, aún pequeñitos, y se fue de mojado, al igual que los 150 mil oaxaqueños que todos los años dejan su tierra por falta de oportunidades (de acuerdo con el Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante).

No hubo tiempo para descansos o paseos, al día siguiente de llegar a Los Ángeles comenzó a trabajar, primero como tamalero y luego como dishwasher (lavaplatos), pero lo que ganaba no le alcanzaba para vivir y mandar dinero a México. Tras mucho pensarlo, se le ocurrió que podía vender elotes, idea que no sonaba nada mal, ya que por algo al estado de California le apodan “Oaxacalifornia”; seguro encontraría paisanos con antojo y nostalgia. Buscó dónde comprar elotes al mayoreo, acondicionó un carrito y comenzó su propio negocio.

zam

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto