16/02/2020 - 06:00

Redacción MX Político
 

Los constantes paros de labores, huelgas y tomas de las instalaciones de la Universidad Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), tienen a la institución en los más bajos niveles de calidad y eficiencia.

Em los últimos cuatro años, la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca ha perdido 42 días de clase, solo por la huelgas sin tomar en cuenta paros de actividades y cierres de instalaciones.

Desde 2017, la universidad ha tenido que lidiar con cinco huelgas, contando también a la actual, las cuales han estallado por la inconformidad de solo dos de los cinco sindicatos que copan a la institución: STAUO y STEUABJO.

Y es que la administración del rector Eduardo Bautista Martínez ha sido una en las que más huelgas se han estallado por parte de los dos sindicatos mayoritarios dentro de la institución (STEUABJO  STAUO).

La huelga que tiene paralizada a las escuelas y facultades universitarias hoy cumple dos semanas (inició el primero de febrero), podría superar al estallamiento ocurrido en 2019, cuando duró poco más de 15 días.

Este año, la universidad enfrenta factores como la falta de recursos y nula intervención de los gobiernos estatal y federal, que han complicado la conciliación y negociación entre el Sindicato de Trabajadores y Empleados y las autoridades encabezadas por Bautista Martínez.

Desde 2017, la Universidad de Oaxaca se ha visto inmersa en un constante paro de actividades, con los estallamientos del Sindicato de Trabajadores y Empleados y el Sindicato de Trabajadores Académicos, en detrimento de la comunidad estudiantil que ya rebasa los 26 mil alumnos.

PIERDE LA ACADEMIA

“Una vez más pierde la academia con el cierre de los espacios universitarios al prolongarse la huelga por dos semanas y no se advierte una pronta solución”, advierte el Investigador Carlos Sorroza Polo.

Sostiene que no solo las huelgas afectan la vida universitaria en Oaxaca, sino también la inercia que traen grupos y organizaciones estudiantiles (quienes en su mayoría protestan para exigir espacios de nuevo ingreso).

“La Universidad va en caída libre y no hay visos de mejoría, tal vez por la omisión de los gobiernos estatal y federal, quienes han preferido mantenerse al margen de la crisis en la UABJO”, cuestionó.

Sorroza Polo propone que sea una comisión externa la que intervenga para buscar una solución definitiva a la crisis que enfrenta la máxima casa de estudios de los oaxaqueños, pero con miras a mejorar la academia y darle viabilidad financiera.

Desde su punto de vista, es necesaria una nueva ley orgánica pero con los actuales problemas que atraviesa la UABJO, resulta insuficiente y más cuando se tienen cinco sindicatos, “urge el saneamiento del personal académico y administrativo”.

Incluso destaca que la sucesión de rector a realizarse en los próximos meses ha contaminado la huelga actual, por lo que es vital sacudirse inercias, usos y costumbres y figuras anquilosadas dentro de la Universidad.


LOS RETOS

La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) señala que elevar la cobertura y la calidad son los principales retos que enfrenta la educación superior en México.

Para enfrentar estos retos, subraya que es fundamental abordar temas como el financiamiento, las pensiones y el marco jurídico de la punta de la pirámide del sector educativo del país.

Sostiene que la creación del Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior que articule todos los esfuerzos nacionales para la mejora y el aseguramiento de la calidad educativa, es impostergable.

Aunado a que se espera a que la cobertura universitaria en México llegue al 40%, “las universidades son uno de los activos más importantes de la sociedad contemporánea y socios ineludibles del tejido social en donde están insertas, ya que propician la movilidad y el desarrollo”.

REBASA UNIVERSIDAD TECHO FINANCIERO

El rector de la Universidad Eduardo Bautista Martínez rechazó que la UABJO se encuentre en bancarrota y mucho menos en quiebra, sino que la causa del retraso en los pagos a trabajadores obedece a procedimientos técnico- administrativos.

A inicio de año y previo al estallamiento de la huelga (primero de febrero de 2020), los diversos sindicatos pararon labores para exigir el pago de la primera quincena de enero y la canasta básica.</p>

“En esta ocasión la situación se complicó porque cerramos el presupuesto 2019 al límite en nuestras finanzas, para 2020 contábamos con los recursos que ya se habían anunciado y autorizado en las partidas para la universidad, pero hasta el momento no se ha recibido nada”, dijo el rector a través de un comunicado de prensa.
"Entendemos que esto es un derecho legítimo de las y los trabajadores, pero también es una situación que rebasa la economía de la propia institución”, señaló días antes del estallamiento de huelga.

Y reiteró que la administración ha trabajado en la aplicación de los recursos y ha avanzado en la realización de los procedimientos favorables en términos de transparencia y rendición de cuentas.

Pero el funcionario universitario es quien ha enfrentado por lo menos cinco huelgas en los últimos cuatro años, con una duración mínima de tres días y máxima de dos semanas, siempre por el STEUABJO, quien cuenta con la plantilla más grande de trabajadores (2 mil).

Es importante mencionar que casi el 97% del presupuesto de la UABJO se destina al pago de la nómina de trabajadores tanto sindicalizados como de confianza, así como de funcionarios, cuyo recurso para el presente año abarca mil 082 millones de pesos.